Imprimir
Disminuir texto
Aumentar texto
 
Después del ruido…
Un año que se niega a irse
22/12/2017 | Por Mario Abel

Con la sesión legislativa de este viernes el año 2017 en términos políticos en Río Negro puede considerarse por concluido, aunque por estas amplias y contradictorias tierras, nunca hay que dar descontados sucesos de último momento que sacuden tanto al oficialismo como al espinel opositor.

Aporreado en las elecciones PASO de agosto, Juntos somos Río Negro nunca terminó de recuperarse por completo del tercer puesto en que lo colocó el electorado, y después de desertar de las legislativas nacionales de octubre, observa el futuro político con más interrogantes que certezas.

La base del claro retroceso electoral que sufrió este año el partido del gobernador, Alberto Weretilneck, respecto al exitoso debut del 2015, es un coctel de razones, la mayoría de las cuales, tratándose de una fuerza basada en el personalismo de su liderazgo, obedecen a un cúmulo de decisiones desacertadas y a la marcha de una gestión que ha caído estrepitosamente en la consideración del electorado.

Después de aproximarse hasta mimetizarse a un presidente, Mauricio Macri, sumamente impopular por estas tierras (tomando como parámetro además que el 2017 fue el año de Cambiemos en términos de país), Weretilneck embarcó a su gobierno en el proyecto de construir una central nuclear en la zona Atlántica. Esa decisión, destrozó a Juntos y sus candidatos en la zona Este de la provincia, especialmente en Viedma, donde quedó en cuarto lugar en las PASO. El fracaso del 11 de agosto en la capital provincial, expresó tanto el error de cálculo respecto a Macri, que no pudo salir de la Residencia de los Gobernadores en febrero durante su visita a la ciudad, como el manejo suicida del proyecto atómico.

La cuestión de la central nuclear sigue generando un rechazo tal en la zona Este rionegrina, que ni el empuje del intendente de Sierra Grande, Nelson Iribarren; del senador del PJ, Miguel Pichetto; y de Cambiemos con el diputado, Sergio Wisky, logró que concurrieran a las urnas más del 24 por ciento del padrón. Todos juntos siguen desconociendo la realidad, empezando por el intendente, que gobierna una ciudad en la cual no ha podido influir con peso alguno en todo el año electoral. En las PASO de agosto María Emilia Soria (FpV), ganó con 1806 votos; segundo llegó Fabián Gatti (Juntos), con 1101; tercera Magdalena Odarda, con 630; y recién en cuarto lugar Lorena Matzen (Cambiemos), apoyada por Iribarren, que logró 515 sufragios. Si bien con el retiro de Juntos en octubre esos guarismos se desdibujaron, aunque ME Soria volvió a ganar, cuesta creer que Pichetto se enrolara en la aventura revival junto a un intendente que dice que ha logrado “licencia social” en una consulta no vinculante en la que votó solo el 24 por ciento del padrón habilitado para sufragar.

Sí el oficialismo, y el gobernador, han terminado por convencerse que proponer la cuestión de la central nuclear implica ir contra el pensamiento de la gran mayoría de la población, incluso como reconoció después de que se retirara la lista de Juntos en octubre el candidato (Fabián Gatti), en toda la provincia, más allá de la región de supuesto emplazamiento.

El futuro político de Juntos somos Río Negro sigue dependiendo en el 2019, de que en el 2018 el oficialismo logre, lo cual sería un milagro dado lo acontecido este año, que la Legislatura habilite una reforma de la Constitución. Se requieren dos tercios de los votos, pero dada la actualidad de FpV-PJ, y de los dos legisladores enrolados ahora sí oficialmente en Cambiemos, al oficialismo provincial a priori no le dan los porotos para que soñar con una reforma constitucional que habilite la inmediata candidatura del gobernador, Alberto Weretilneck. La variante de una alianza con Cambiemos, solo haría explotar por los aires a Juntos, licuaría por completo el poco poder que le queda en términos de futuro al gobernador, y empujaría votantes al FpV-PJ, como ya quedó demostrado en las elecciones de octubre, cuando la coalición opositora paso del 41 por ciento logrado en las PASO de los votos a casi el 50.

………………………………………………..

En el FpV-PJ el año que se cierra ha dejado, desde la victoria y la consolidación del liderazgo del intendente de General Roca, Martín Soria, enseñanzas positivas que se han consolidado en términos institucionales en el reciente Congreso del PJ. También el perfil opositor y de diferenciarse de lo que sucede con la mayoría de los gobernadores, a quien la diputada ME Soria, trató de “prostitutas” esta semana por subordinarse a Macri para que se imponga el ajuste en las jubilaciones, el pago de la UAH y contra los veteranos de Malvinas. Cuando les pidió perdón a las trabajadoras sexuales, sumó en su crítica a los senadores y diputados que acompañaron al oficialismo de Cambiemos.

Existe un matiz positivo para el liderazgo de Martín Soria, cuando se repasa la historia del Justicialismo de Río Negro desde 1983 a la fecha, que no registra antecedente y que cuando se mira el 2019 aparece como nada menor.

Cuando el país volvió a la democracia en 1983, Mario Franco, el gobernador depuesto el 24 de marzo de 1976 por la dictadura cívico-militar, fue el candidato que perdió las elecciones. En plena ola alfonsinista, perdió con Osvaldo Alvarez Guerrero, y Remo Costanzo levantó la bandera de la “renovación” para hacerse con el liderazgo partidario. Nunca lo pudo imponer por completo. Primero, Franco, luego Víctor Sodero Nievas y posteriormente Miguel Pichetto, impidieron que Costanzo fuera el “hombre fuerte del PJ”. Luego Pichetto, y Carlos Soria, viceversa, tuvieron que compartir liderazgos, con momentos donde uno sobresalía por el otro. El triunfo electoral de Carlos Soria en 2011 comenzó a quebrar esa historia, pero dado el peso de Pichetto en el gobierno de Cristina Fernández Kirchner a partir de su presidencia en el bloque de Senadores, relativizaba la cuestión. Luego, Soria murió de un disparo el primero de enero de 2012.

Después del 2015, y con el liderazgo de conducción conseguido en las urnas en el 2017 en todo Río Negro por el FpV-PJ, Martín Soria es la figura excluyente. El pichettismo, como quedó claro el sábado 16 en el Congreso de Roca, sepultó cualquier proyecto de plantear a una figura alternativa. Sí alguna vez existió la idea de oponer una figura a Martín Soria, el proceso electoral de este año, terminó por sepultar cualquier proyecto. Esto, en un Justicialismo donde siempre convivieron dos liderazgos, es algo sumamente importante. No hay fisura por donde pueda colarse, ni el gobierno nacional ni el gobierno provincial.

………………………………………………..

Cambiemos en Río Negro también cierra un 2017 positivo, por haber logrado un segundo puesto en las PASO en agosto, y haber logrado el ingreso a Diputados de Lorena Matzen en las elecciones de octubre. Sin embargo, la construcción de un proyecto de poder provincial para el 2019, es una historia muy distinta y más compleja, básicamente porque esta misma semana quedó demostrado que el hasta ahora único lanzando candidato a gobernador, Sergio Wisky, mostró que su idea de liderazgo es cuanto menos cuestionable desde el punto de vista de la conducción política.

En Viedma donde gobierna el radical, José Luis Foulkes, que no tiene la posibilidad de presentarse a una nueva reelección, aparecen candidatos para el 2019 como hongos después de la lluvia. Wisky en una entrevista radial mostró su predilección, por el ex chironista y ex funcionario de Trabajo durante el gobierno de Miguel Saiz, José Luis García Pinasco. El sitio web que publicó esas declaraciones (ADN), luego eliminó la publicación unas horas después, dejando en claro que el diputado dio un paso en falso al agitar la hoguera de las vanidades existente, no en Cambiemos, sino fundamentalmente en el radicalismo.

Wisky no solo desconoce políticamente a Viedma, lo cual es obvio, sino que más grave aún desconoce a la UCR de Viedma, parte esencial de Cambiemos en la ciudad. En febrero del 2013, José Luis Foulkes le ganó y por paliza una interna a Mario De Rege por la candidatura a intendente, entre otras cosas, porque no existió dirigente radical de Río Negro (a excepción de Miguel Saiz) que no se tomara la postulación del ex vicegobernador como una cuestión propia. Que de Bariloche, Roca, Cipolletti, y hasta de Chichinales, le digan a los afiliados e independientes simpatizantes de Viedma a quién tenían que votar, puso a De Rege en una situación imposible, además porque encima lo apoyaba entre bambalinas Alberto Weretilneck.

La metida de pata de Wisky, revela, que el armado de un proyecto de poder en Río Negro requiere como paso previo necesario, conocer el territorio que se aspira a gobernar.

………………………………………………..

Desde la tarde del miércoles el gobierno provincial dispuso en hipermercados de San Carlos de Bariloche, un dispositivo de seguridad con efectivos policiales, fundamentalmente, aunque no excluyentemente, en la zona de El Alto.

La situación social actual, marcada por la pérdida de poder adquisitivo de los sectores populares y la irrupción de un descontento muy marcado por las recientes leyes que logró hacer aprobar Cambiemos en el Congreso en los últimos días, presentan en Bariloche un escenario complejo. En el transcurso de la última semana se realizaron multitudinarias movilizaciones, cacerolazos, y está además, el conflicto que se generó a partir del crimen del joven Rafael Nahuel, que se gestó la zona del lago Mascardi en un operativo represivo de Prefectura Naval.

El recuerdo de diciembre del 2012, está más fresco que nunca para Weretilneck.






Hipermercado saqueado en el 2012, el miércoles por la tarde.

© 2009 | CORREO DE LA COMARCA | Todos los derechos reservados Introsite - Diseño y Desarrollo web